"AMA-GI"
Existe la libertad? alguna vez se llega a la libertad total?.
Subliminalmente, es una esclavitud dirigida y camuflada, escondida en charlatanes, personajes de sonrisa farisea, agitadores, mangoneadores, aduladores de alta alcurnia, petimetres endiosados y otras especies altivas.
Libre de elección o vasallo de la libertad, quién puede presumir de ser libre, si estamos continuamente subyugados a nuestras necesidades y a las creadas por otros que las hacemos nuestras.
En esta prisión llamada libertad, cegados desde el derecho de autodeterminación. Peleamos, contra nuestros mentores, tribus o cualquier manipulador político-religioso, para poder conservar nuestra independencia, discernir nuestras creencias y conseguir lo que queremos. Intentando, desde la autosuficiencia, la realización de nuestros objetivos sin la necesidad de afiliarnos a las ideas u objetivos de otros entes. Pero no es sencillo abstraerse de las influencias externas y conservar unos valores intrínsecos. El bombardeo cotidiano de influencias que quieren quebrar nuestros principios, genera incertidumbre y virus, que intentan someter nuestra voluntad a sus intereses.
Solemos pagar un peaje muy alto por nuestra manumisión, con una carga de intereses alta, lastrándonos y obligandonos a sobreesfuerzos en nuestra lucha cotidiana hacia la libertad.
Decido por mi mismo, dejandome llevar, y elijo ser vasallo, unas veces siervo de deidades, otras, sumiso de esquizoides y cuando la mente reacciona, las decisiones cambian y se pasa al libertinaje. Amargo ir y venir buscando el equilibrio, de la humildad a la concupiscencia, enarbolando en todo momento la creencia de libertad.
Quiero ser libre sin transgredir los derechos de otras personas, deseo ser libre sin tener que buscar constantemente sus fronteras, necesito la libertad aquí y ahora, no la hallada en un mundo espiritual, aislado de lo mundanal. Aunque no existas libertad, quiero sentirme libre para equivocarme o acertar tantas veces como pueda o deba, libre para poner descansos en el vacío, libre para que tus labios pronuncien mis palabras, libre a fin de cuentas, para saber vivir en paz.

