Dicen que el que espera desespera.
Quizá no hay que hacerlo, el egoísmo nubla el daño y cierra los ojos. No desesperes, ya sabes que faltaran reflexiones, faltarán recompensas, faltará la mano que te ayude a cruzar los laberintos de otras emociones, faltará la cura del pecho roto, faltarán tantas cosas, que seguiré esperando hasta que me digan lo contrario.
Digo que espero no desesperar.
Quizá no hay que hacerlo, el egoísmo nubla el daño y cierra los ojos. No desesperes, ya sabes que faltaran reflexiones, faltarán recompensas, faltará la mano que te ayude a cruzar los laberintos de otras emociones, faltará la cura del pecho roto, faltarán tantas cosas, que seguiré esperando hasta que me digan lo contrario.
Digo que espero no desesperar.
