Imposible, no me lo creo, lo he conseguido, soy igual que tú, por lo menos así me siento.
He llegado a la altura de tus ojos, he convertido mi sueño en realidad, ahora puedo acariciar tu mano y no tengo que postrarme suplicando un poco más, vuelvo a respirar el mismo aire que a ti te hace vivir y a mi me ahogaba.
Desde ahora y para siempre prometo no volver a bajarme de esta atalaya de libertad, donde los pensamientos y sentimientos son capaces de unirse y expresarse sin miedo, donde la auto compasión deja su sitio a la esperanza, a la ilusión, a mi verdad.
Prometo no esconderme y dejar que mi yo más interior descubra el misterio de la igualdad, prometo no avergonzarme de mis deseos y necesidades.
Ahora puedo decir que yo soy uno con el mundo, que yo soy uno contigo, ya no estoy abajo, tampoco arriba, no vivo en un trono, tampoco lo hago en las cloacas, vivo a tu lado, donde viven los afortunados, donde moran los dichosos de si mismos y te prometo no dejar en el olvido tus enseñanzas y tu perdón.
lunes, 8 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario