DURO

jueves, 18 de junio de 2009

 

Una vez que encuentras la persona que parece que quieres, detente unos instantes y utiliza tus ojos como ventanas y tu nuca como espectador, la miras, te detienes en ella, aprecia cuando se levanta, cuando se va, cuando se despide, al volver, cuando habla, en su silencio, enfoca hacia tu ombligo, allí dentro notas algo?.
La observas cuando llega, después de esperarla durante unos instantes, piensas en ella como mi deidad zafirina?.
Compartís vuestro tiempo durante varios días, cada vez que te roza, se desata tu pasión?.
La miras de reojo y se enciende tu sangre, tu deseo?.
Te respondes desde el yo que reside en tu nuca y si sientes admiración por cada rincón de ella la dejas que te acompañe en el sillón, si tienes una duda, te sientas sólo

4 comentarios:

Maria dijo...

Dani, a eso se le llama ENSAÑAMIENTO.

daniel dijo...

lo siento si hago daño, no es mi intención, pero llevo un tiempo pensando en las murallas que he levantado como protección de mi sillón

daniel dijo...

Maria, ensañamiento lo padeció San Lorenzo

Maria dijo...

Joer, San Lorenzo...

No, no, ningún daño. Tranqui.